
«La esperanza es un músculo»
Ayer se presentó en la Sala de Columnas del Círculo de Bellas Artes de Madrid el libro Cuando el mundo duerme de la relatora de la ONU Francesca Albanese.
Con gran expectación, el público hizo más de dos horas de cola ante la puerta del Círculo de Bellas Artes de Madrid. La fila llegó más allá del Ministerio de Educación y una vez llena la sala, se tuvieron que habilitar dos salas más -con pantallas donde se retransmitió la presentación- para acoger a todas las personas que querían escuchar a Albanese, pero también apoyarla por las sanciones que ha recibido debido a sus informes denunciando el genocidio en Gaza. Se respiraba una emoción especial y muchos de los que asistimos tuvimos la impresión de vivir un hecho histórico por poder escuchar a una de las personas de referencia en este momento.
El acto estuvo presentado por la periodista especializada en oriente medio Olga Rodríguez, acompañada por la actriz Aitana Sánchez-Gijón y el actor y guionista Carlos Bardem.
En las primeras filas pudo verse a diferentes personalidades del mundo de la cultura y la prensa como Rozalén (compositora y cantante), Hiba Abouk (actriz), Emilio Silva (periodista), Fernando Berlín (periodista), Juan Miguel Hernández León (presidente del Círculo de Bellas Artes), Valerio Rocco (director del Círculo de Bellas Artes), Rosa María Artal (Periodista) y Eva Aladro (Catedrática de Ciencias de la Información), entre muchos otros.


La entrada de Albanese en la sala fue recibida con una ovación del público que aplaudió varios minutos y durante sus intervenciones expresó su apoyo en numerosas ocasiones.
Albanese se mostró muy emocionada y agradecida.





Olga Rodríguez presentó a Francesca Albanese como una de las personas fundamentales para denunciar el genocidio palestino por su rigurosidad en el trabajo, su didáctica a la hora de explicar el derecho internacional y su valentía al sufrir sanciones por parte de Estados Unidos y Unión Europea que la han condenado, en palabras de la periodista a una «muerte social» al no poder disponer de seguro sanitario, ni acceso ni uso de sus cuentas bancarias ni de correo electrónico.



Aitana Sánchez Gijón se presentó a sí misma como persona que siempre había apoyado la causa Palestina, «una ciudadana normal que tiene la oportunidad de poder hablar ante micrófonos con más frecuencia y que se siente en la obligación de denunciar las injusticias». Ella leyó el poema de Refad Alhariri con el que finaliza el libro Francesca Albanese.


«Si debo morir,
tú debes vivir
para contar mi historia,
para vender mis cosas,
comprar un trozo de tela
y algunas cuerdas,
hazlo blanco con una cola larga
para que un niño,
en algún lugar de Gaza…
mientras mira el cielo a los ojos
esperando a su padre que se fue en llamas
—y no te despidas de nadie,
ni siquiera a su carne,
ni siquiera a sí mismo—.
Ve la cometa,
mi cometa que tú hiciste,
volando arriba
y piensa por un momento que un ángel está ahí,
trae de vuelta el amor.
Si debo morir
deja que traiga esperanza
deja que sea un cuento. «
Refad Alhariri
Carlos Bardem describió el libro como fundamental al recoger 10 historias reales de palestinos que han sufrido la represión israelí. Destacó la valentía de Albanese y el apoyo que debe recibir de la sociedad civil como persona que se pone en primera línea y se arriesga a presentar la verdad, sufriendo importantes consecuencias para su vida. Bardem denunció que Israel «robaba las palabras» al pueblo palestino y que era fundamental recuperar el relato, como por ejemplo cuando llaman «detención» de los integrantes de la Flotilla en vez de «secuestro».

Francesca Albanese agradeció el apoyo que estaba recibiendo por parte de la sociedad española y también de su gobierno. Destacó que es el país que considera como guía para la UE y la vuelta al derecho internacional.
Insistió en no querer poner el foco en ella y dijo que rechazaba las entrevistas que se enfocaban en su persona, porque aunque su vida estaba siendo afectada por las sanciones, considera que lo importante es hablar del genocidio palestino, sobre todo no dejar de hablar de lo que está ocurriendo.
Albanese afirmó que para ella era muy importante que su trabajo no le afectara personalmente porque era fácil sentirse deprimido y sin esperanza. Para ella «la esperanza es un músculo que hay que poner en funcionamiento» y que no podemos caer en la desesperanza cuando el pueblo palestino no lo ha hecho desde hace 70 años de ocupación Israelí. «No podemos dejar de denunciar que el genocidio continúa porque seguimos estando en mejor situación que ellos».
Denunció que las instituciones europeas están actuando al servicio de las corporaciones, intereses privados y lo mercados en vez de cumplir el derecho internacional y que continúan con una mentalidad históricamente colonialista. Por esa razón considera que es tan importante que los países renuncien a su pasado colonialista y lo revisen de forma crítica.



Habló también de que el presente de Gaza supone también un peligro real para nosotros porque ya nos está afectando. Dos de los integrantes de la última flotilla que llevaba ayuda humanitaria a la franja, el brasileño Thiago Silva y el hispano-palestino Saif Abukeshek han sido secuestrados por Israel en aguas internacionales (todavía permanecen retenidos contra su voluntad) con la colaboración de Frontex y las autoridades marítimas griegas. Albanese destacó que «si no se respeta el derecho internacional, en cualquier momento cualquier persona puede ser detenida y retenida, cualquiera de nosotros.»
Albanese profundizó en la que calificó como «necroeconomía» que sustenta y se basa en el genocidio palestino y que la conforman las empresas que se están lucrando como AIRBNB, Booking y muchas más del sector tecnológico. Enfatizó que es fundamental no participar en financiar el terror a través de estas empresas como ciudadanos.

Al finalizar el acto, hubo un turno de preguntas, que el público aprovechó para expresar reflexiones, demandas y peticiones. Un gazatí recientemente llegado a España enfatizó que por primera vez comenzaba a ver que el discurso israelí ya no convencía como antes y que eso era una señal de cambio. Otra persona del público pidió más participación institucional para acoger niños palestinos y prestarles ayuda y educación. Otra destacó la importancia de buscar plataformas tecnológicas y tecnología que no forme parte de las empresas sionistas y prestar especial ayuda al colectivo LGTB+ palestino. Y por último un joven preguntó si la sociedad debe mantener la confianza en el derecho internacional.







Eva Aladro, Catedrática de Ciencias de la Información preguntó a Albanese por las palabras de Nelson Mandela «La libertad vendrá mañana» que mencionó durante el apartheid sudafricano, si creía que también la libertad vendrá mañana tanto para los palestinos como para nosotros, a lo que contestó que quizás no mañana pero que hay que trabajar para que sea cuanto antes.
El acto se cerró con otra gran ovación para Albanese y firma de libros.



Más información
Francesca Albanese – Instagram – Twitter
Cuando el mundo duerme – Editorial Galaxia Gutemberg
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