Cápsula Cultura – Educación en Arte, Cultura y Nuevas Tecnologías

«Decidimos dedicarnos a la educación por vocación, por la pasión por conocer y transmitir la cultura»

Diego Fraile, Rocío Santisteban, Pablo Mateos y Andrés Escribano son los fundadores de Cápsula Cultura, una joven empresa especializada en educación en arte, cultura y nuevas tecnologías que ha comenzado pisando fuerte. Con un estilo fresco y dinámico, y donde la tecnología cumple un papel muy importante en la labor didáctica, ofrecen formación para el público que asiste a museos, centros e instituciones culturales.

Entre sus clientes cuentan con la Fundación Telefónica, una institución exigente que ha confiado en ellos para el diseño y puesta en práctica de las visitas guiadas y talleres de sus exposiciones. Su trabajo allí requiere estar en formación continua sobre los avances tecnológicos, además de abarcar temas y disciplinas tan diversas como la arquitectura, la astronomía, el arte contemporáneo, la ingeniería o la fotografía. Y siempre adaptando los contenidos a una audiencia que cada día es diferente: niños, jóvenes, adultos, ancianos, familias o personas con discapacidades distintas.

La conversación con los miembros de Cápsula Cultura desborda energía y un amplio conocimiento sobre un trabajo que les apasiona.

 

– ¿Cuál es vuestra formación y por qué decidisteis dedicaros a la educación cultural?
Rocío: Todos tenemos formación relativa al arte, que complementamos también con conocimientos tecnológicos, un punto importante para nuestro trabajo y en el que tratamos de mantenernos al día.
Pablo: De hecho, cada uno de nosotros cuatro venimos de campos diversos como la Historia del Arte, Bellas Artes, Comunicación Audiovisual, Fotografía, Pintura, Grabado… con el nexo común para todos que es nuestra formación como educadores.
Diego: Decidimos dedicarnos a la educación primero por vocación, por la pasión por conocer y transmitir la cultura, algo que nos ha acompañado a todos desde siempre.
Andrés: Además, la educación cultural apareció ante nosotros como una alternativa real de futuro, algo de lo que podríamos hacer nuestra profesión.
Pablo: Así es, es un sueño cumplido poder trabajar en lo que trabajamos.

 

«la educación cultural apareció ante nosotros como una alternativa real de futuro, algo de lo que podríamos hacer nuestra profesión»

 

– ¿Cómo surgió la idea de crear la empresa?
Pablo: Formábamos parte de un equipo educativo distinto hasta hace unos meses. Sin embargo, se nos presentó una gran oportunidad y decidimos coger las riendas de nuestro futuro en vez de seguir trabajando como empleados de un intermediario.
Rocío: Nos dimos cuenta de que el equipo que podríamos formar juntos era competente, eso nos llevó a despertar nuestro lado más valiente y lanzarnos a trabajar mucho para conseguir ciertos retos que nosotros mismos nos marcamos.
Diego: ¡Y de momento no nos arrepentimos!

 

«Nos dimos cuenta de que el equipo que podríamos formar juntos era competente, eso nos llevó a despertar nuestro lado más valiente y lanzarnos a trabajar mucho para conseguir ciertos retos que nosotros mismos nos marcamos»

 

– ¿Cómo definiríais vuestro estilo y qué pensáis que os diferencia de otras empresas de educación?

Andrés: Sin duda, el diálogo, la participación activa, y las herramientas digitales. Todo ello teniendo siempre al público como el protagonista absoluto.
Diego: Nuestro estilo busca crear una experiencia en el visitante, con muchas dosis de interacción y, sobre todo, diversión. ¡La sonrisa que no falte!
Rocío: Además nos diferencia el componente digital, en visitas y en talleres, algo siempre presente tanto en los contenidos como en los medios.
Pablo: También se nos nota a nosotros y a nuestro equipo la pasión y la vocación. Cuando uno es feliz con lo que hace eso se ve reflejado en el día a día.

 

«Nuestro estilo busca crear una experiencia en el visitante, con muchas dosis de interacción y, sobre todo, diversión. ¡La sonrisa que no falte!»

 

«Cuando uno es feliz con lo que hace eso se ve reflejado en el día a día»

 

 

– ¿Qué función desarrolla cada uno de vosotros y cómo os coordináis?

Diego: Hemos tenido mucha suerte, porque nos complementamos bastante bien, lo cual nos hace más fuertes.
Rocío: Y sin abandonar nuestro trabajo de educadores culturales, que es lo que nos apasiona, hemos encajado cada uno en una casilla diferente para poder afrontar todo el resto del trabajo. Yo me encargo de la parte burocrática de la empresa, todo lo que conlleva papeleo y gestión.
Pablo: ¡Qué haríamos sin Rocío! (risas). A mí me toca ser la parte visible y voz de Cápsula Cultura. Coordino las relaciones con las otras instituciones y empresas.
Rocío: Desde luego, sus dotes sociales son únicas y eso nos abre muchas puertas a todos. Diego es nuestro “millennial”, lo que hace que se le den genial las redes sociales y toda la coordinación publicitaria.
Diego: Sí, yo llevo toda esa parte e intento redactar contenidos y posts que transmitan nuestros valores e intereses.
Andrés: Y en mí recae el estar al día de todos los avances tecnológicos y digitales que podamos aprovechar para nuestras actividades.
Diego: Además, que si rompemos algo, es Andrés el primero a quien acudimos.
Pablo: Y se le da genial tratar con los más pequeños, ellos lo adoran.

«nos complementamos bastante bien, lo cual nos hace más fuertes»

 

 

«hemos encajado cada uno en una casilla diferente para poder afrontar todo el resto del trabajo»

 

– La tecnología está siempre muy presente en vuestros talleres ¿cómo la integráis?
Andrés: No usamos lo tecnológico por lo tecnológico, sino que siempre cumple una función, ayudando a comprender conceptos que serían inalcanzables de otra forma.
Pablo: El interés que tenemos por la tecnología no es tanto por la tecnología en sí misma, sino por cómo ésta afecta, cambia y determina la vida de la gente.
Rocío: Por eso la tecnología la integramos de manera muy didáctica, conectando siempre con los temas que tengamos que impartir.
Pablo: Imagina un profesor que en la actualidad se limite a leer apuntes en una clase universitaria… ¿qué más da que lo lea de un cuaderno o de una tablet? ¿Hay un componente tecnológico? Sí… pero solamente está dictando apuntes. Para nosotros la educación hoy transcurre por otro camino.

«El interés que tenemos por la tecnología no es tanto por la tecnología en sí misma, sino por cómo ésta afecta, cambia y determina la vida de la gente»

 

«la tecnología la integramos de manera muy didáctica, conectando siempre con los temas que tengamos que impartir»

 

– Tenéis como principal cliente a la Fundación Telefónica ¿qué supone para vosotros trabajar con una empresa tan importante?
Diego: Nos sentimos afortunados por trabajar en un espacio donde confían plenamente en nuestro trabajo y donde disponemos de los recursos necesarios para hacer las cosas tal y como las concebimos.
Rocío: Un privilegio, sin duda alguna. Las exposiciones que se llevan a cabo en el Espacio Fundación Telefónica son de una temática muy atractiva para el público, donde igualmente la tecnología y la cultura digital están presentes, lo que hace que nuestro ritmo no pare y aprendamos cada día un poco más.
Andrés: No nos olvidamos, eso sí, de que es una gran responsabilidad, ya que somos la cara visible y el contacto directo con el público.

 

– Vuestro público es muy variado, abarcando todas las edades ¿cómo preparáis cada formación?

Rocío: Con mucho tiempo de antelación. Primero elaboramos una idea principal a tratar, y después vamos desarrollando los detalles poco a poco, introduciendo los componentes tecnológicos necesarios.
Andrés: Sabemos que cada tipo de público requiere un tipo de actividad diferente, por lo que nos intentamos adecuar al máximo a cada perfil.
Pablo: Efectivamente, tenemos una oferta de actividades para absolutamente todas las edades y colectivos. Trabajamos los contenidos teniendo en cuenta no solamente la edad sino también la formación de nuestros participantes, sobre todo si hablamos de público escolar. No obstante, tenemos presente que dicha actividad no debe estar exenta de frescura y flexibilidad, ya que nunca puedes predecir exactamente quién asistirá.

 

«Trabajamos los contenidos teniendo en cuenta no solamente la edad sino también la formación de nuestros participantes»

 

– También realizáis talleres para personas con discapacidad, ¿cómo diseñáis estos talleres?

Pablo: A veces estos talleres son adaptaciones de nuestras actividades de mayor éxito. Adaptamos el contenido a las características específicas del colectivo ya sean de diversidad funcional intelectual o física. Otras veces, sin embargo, diseñamos talleres completamente desde cero para un evento concreto, como por ejemplo la actividad que impartimos durante el puente de diciembre en el Hospital 12 de Octubre, donde llevamos, digital y físicamente, una exposición del Espacio Fundación Telefónica a la planta de enfermos del corazón.

 

«Adaptamos el contenido a las características específicas del colectivo ya sean de diversidad funcional intelectual o física»

 

– ¿Cómo es la interacción con el público que asiste? ¿Qué es lo que más os ha sorprendido?

Rocío: Normalmente nos reciben ya con ganas de saber más, y suelen ser personas participativas, agradecidas y generosas, ya que siempre nos aportan conocimientos nuevos también ellos a nosotros, una de las cosas que más nos gusta que nos ocurra. Lo que más nos ha sorprendido es la capacidad de romper ese «silencio» que la gente contempla dentro de un museo, sobre todo cuando es para arrancar un aplauso.
Pablo: Son innumerables las anécdotas que os podemos contar. La gente es increíble. Todos los días nos sorprenden ya sean niños, adultos o ancianos. La inmensa mayoría de las sorpresas son agradables, como aquella niña de nueve años que al definir qué es un monstruo durante un taller de literatura del siglo XIX nos dijo que monstruos son aquellas mujeres que se operan la cara para parecer más guapas, pero en realidad son feas por dentro (risas).

– ¿Cuáles son los últimos talleres que habéis impartido?
Andrés: A diario impartimos talleres para escolares, y varias veces a la semana a diferentes tipos de públicos. Ahora estamos trabajando con talleres relativos a Norman Foster y la arquitectura y al planeta Marte, que son las exposiciones que tenemos disponibles. Pero no abandonamos talleres relativos a cine, edición de fanzines o fotografía, que repetimos cada cierto tiempo.
Diego: Acabamos de hacer, por ejemplo, un taller sobre la relación entre arquitectura y cine para adolescentes. Han visto ejemplos importantes y se lo han pasado bomba probando lo que habían aprendido con un pequeño juego interactivo, a modo de concurso. Y, ya que enseñamos el uso creativo de las nuevas tecnologías, la red social Twitter se ha convertido en una plataforma para que desarrollen sus propias sinopsis de cine usando como base un edificio.

– ¿Cómo es el perfil de empresas e instituciones que puede estar interesado en vuestra formación?
Rocío: Cualquier museo, centro cultural o institución que quieran transmitir contenidos culturales a través de sus colecciones o sobre los ámbitos que nosotros tratamos, de una manera diferente a la que el público está acostumbrado. Aquellos centros que quieran sumarse a la era digital tanto en medios como en contenidos y con intención de que los visitantes se hagan asiduos y repitan. En general, que busquen profesionales con un aire nuevo y dinámico, propio del momento en el que estamos viviendo.

– Además de formación, colaboráis como media partner para diferentes eventos como el Mobile Weekend ¿qué tipo de comunicación demandan estos clientes?

Diego: Estamos abiertos a colaborar con cualquier tipo de empresa o iniciativa que quiera dejar una huella en el ámbito de la cultura y la innovación tecnológico-digital, tal y como nosotros hacemos en museos. Nuestros compañeros de Intelectium preparaban el evento Mobile Weekend, para encontrar a los nuevos emprendedores en el campo de las aplicaciones móviles. En redes sociales, nosotros difundimos cultura y tecnología de una manera divertida y amena, lo que hizo que nos pidieran ayuda para alcanzar a un público joven, fresco e interesado en estos campos.

– ¿De qué trabajo os sentís más orgullosos hasta el momento?

Rocío: Creo que de las visitas comentadas que diseñamos para el aniversario del Espacio Fundación Telefónica. Trabajábamos por aquel entonces con una exposición sobre Houdini, e hicimos una batería de visitas cada 15 minutos, teatralizadas y apoyándonos en medios digitales. Los cuatro acabamos aquel día muy cansados, fueron varias horas sin parar, pero pusimos toda nuestra pasión en ello, y la sensación fue la de sentirnos satisfechos al 200%. Un día muy especial.

– ¿Qué proyectos os gustaría realizar en el futuro?
Rocío: ¡Nos gustaría tener la posibilidad de darle la vuelta a los museos! De mostrar que con una colección permanente se pueden hacer unas actividades increíbles, diferentes a las que el público está acostumbrado.
Diego: Y, como demostramos en el Espacio Fundación Telefónica, se nos da genial abordar centros que cuentan con muchas y diversas exposiciones temporales.
Andrés: Además, estamos abiertos a realizar actividades en otros espacios educativos haciendo uso del arte y la tecnología.

– ¿Cómo es vuestro tiempo libre?

Rocío: Creo que la palabra que mejor lo define es escaso (risas). Todos utilizamos nuestro tiempo libre en lo que nos gusta. Y seguimos visitando museos, viendo cómo se trabaja en ellos, aprendiendo de otros compañeros de profesión.
Pablo: Lo bueno y lo malo que tiene hacer de tu trabajo tu vida es que a veces los límites se vuelven difusos.
Diego: Por supuesto cada uno tenemos nuestras aficiones al margen del trabajo: deporte, fotografía, cine, libros…
Rocío: Y a veces, no lo neguemos, nos encanta comer juntos y disfrutar de una buena sobremesa.
Andrés: ¡Y de los videojuegos!

 

«nos encanta comer juntos y disfrutar de una buena sobremesa»

– Un deseo que os gustaría se hiciera realidad

Rocío: Seguir con esta pasión por nuestra profesión muchísimos años más, y si puede ser los cuatro juntos, mejor.
Andrés: Crecer como empresa y llegar a ser un referente en el ámbito cultural.
Diego: Que la cultura sea valorada y apreciada más por nuestra sociedad.
Pablo: Y, como dicen en los concursos de belleza, la paz en el mundo, ¿no? (risas)

 

«Seguir con esta pasión por nuestra profesión muchísimos años más, y si puede ser los cuatro juntos, mejor»

 

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Agradecimientos

Espacio Fundación Telefónica

 

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