Alberto Merlo – Jefe de Programas y Operaciones de la Fundación LOEWE

Alberto Merlo - Head of Programs & operations LOEWE Foundation. Foto Berta Delgado. YANMAG
Fotografías y entrevista por Berta Delgado

«La gestión cultural no es una renuncia a la creación, sino una forma distinta de ejercerla»

Alberto Merlo es Jefe de Programas y Operaciones de la Fundación Loewe. Su trayectoria combina la dirección de iniciativas en una de las fundaciones culturales vinculadas al lujo más relevantes a nivel internacional con su experiencia en el ámbito público, donde ha trabajado en el impulso de la diplomacia cultural. Esta doble vertiente le ha permitido desenvolverse e influir con eficacia en el entorno institucional y cultural, promoviendo la excelencia y el reconocimiento internacional a través de alianzas estratégicas, el diseño de programas innovadores y un liderazgo orientado a resultados.

¿De qué manera las artes han estado presentes en tu vida?


Las artes han sido el centro de mi formación y de mi manera de entender el mundo desde muy temprano. Me formé como artista desde niño, y esa experiencia marca de forma definitiva la manera en que pienso, trabajo y tomo decisiones hoy. Mi recorrido profesional parte de ahí: de una relación directa, exigente y prolongada con la práctica artística.
Con el tiempo, esa formación me ha situado en una posición singular: pertenezco plenamente al mundo de los artistas, pero también al de las instituciones, las corporaciones y los gobiernos. Mi trabajo consiste en hacer que esos mundos se entiendan y se encuentren, desde el respeto mutuo y con ambición a largo plazo.

«Pertenezco plenamente al mundo de los artistas, pero también al de las instituciones, las corporaciones y los gobiernos.»

Alberto Merlo - Head of Programs & operations LOEWE Foundation. Foto Berta Delgado. YANMAG

«Mi trabajo consiste en hacer que esos mundos se entiendan y se encuentren, desde el respeto mutuo y con ambición a largo plazo.»


– Empezaste tu formación musical a una edad muy temprana. ¿Qué supuso esa etapa?


Comencé mis estudios musicales a los seis años, y durante quince, la música fue una práctica diaria, rigurosa y estructurante. Estudiar piano desde niño te da algo que no se aprende más tarde: disciplina, escucha profunda y una relación muy clara con el tiempo y el esfuerzo.


En el Real Conservatorio Superior de Música de Madrid, tuve la fortuna de formarme con Almudena Cano y Ana Guijarro, dos de las pianistas más destacadas que ha producido este país en las últimas décadas. De ellas aprendí no solo excelencia técnica, sino una ética artística muy sólida, basada en el compromiso absoluto con el oficio y con la inteligencia de la obra. Esa formación como artista precoz sigue siendo central en mi identidad profesional.


– Posteriormente amplias tu formación en arquitectura en la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Madrid (UPM). ¿Qué te aportó?


La arquitectura fue una ampliación natural de esa formación artística. En la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Madrid, me interesó especialmente la arquitectura como forma de pensamiento, como disciplina capaz de articular espacio, cultura y sociedad.
Tuve la suerte de formarme con figuras clave como Alberto Campo Baeza, de quien aprendí el rigor intelectual y la precisión ética del proyecto, y Antón García-Abril, que me transmitió la ambición internacional, la potencia del gesto y la comprensión de la arquitectura como una práctica artística con proyección global. Esa doble influencia sigue presente en mi manera de abordar proyectos culturales complejos.

«La arquitectura fue una ampliación natural de esa formación artística.»

«En la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Madrid, me interesó especialmente la arquitectura como forma de pensamiento, como disciplina capaz de articular espacio, cultura y sociedad.»


– Más adelante realizas un máster en gestión cultural en la Universidad Complutense de Madrid. ¿Por qué decides especializarte en este ámbito?

El Máster en Gestión Cultural de la Universidad Complutense de Madrid, el programa más antiguo de España en este campo, fue una decisión consciente. Quería adquirir herramientas para trabajar con instituciones, presupuestos, marcos legales y estrategias a largo plazo, sin perder nunca la mirada artística.
La gestión cultural, para mí, no es una renuncia a la creación, sino una forma distinta de ejercerla: crear las condiciones para que otros artistas y proyectos puedan existir con rigor, continuidad y proyección internacional.


– Tu carrera adquiere una dimensión internacional en Nueva York. ¿Cómo se produce ese salto?


Accedí a Nueva York como becario de un programa gubernamental, una experiencia que posteriormente se convirtió en una plaza laboral. Allí trabajé en el marco de la AECID, dentro de la Dirección General de Relaciones Culturales, en un contexto de diplomacia cultural y acción exterior.
Fue una etapa fundamental para entender cómo las artes operan en contextos internacionales de alto nivel, y cómo contribuyen de forma decisiva a la cohesión internacional, a la proyección de valores y al desarrollo de una imagen de país basada en la calidad y la credibilidad cultural.


– Hoy lideras iniciativas culturales en la Fundación Loewe. ¿Cómo defines tu papel?


En la Fundación Loewe desarrollo un trabajo de articulación estratégica. Mi función es traducir entre el lenguaje de los artistas y el de las grandes instituciones y corporaciones, garantizando que los valores no se diluyan y que los proyectos mantengan profundidad y coherencia.
Trabajo desde una convicción clara: la cultura no se instrumentaliza, se acompaña y se cuida. Cuando una institución apuesta de verdad por la cultura, ese compromiso se refleja de manera natural en su identidad y en su proyección internacional.

«Trabajo desde una convicción clara: la cultura no se instrumentaliza, se acompaña y se cuida»

Alberto Merlo - Head of Programs & operations LOEWE Foundation. Foto Berta Delgado. YANMAG

«Cuando una institución apuesta de verdad por la cultura, ese compromiso se refleja de manera natural en su identidad y en su proyección internacional.»


– El Craft Prize y el Premio Internacional de Poesía son proyectos emblemáticos. ¿Qué los define?


Ambos proyectos se basan en una idea fundamental: acompañar a los creadores a largo plazo. No son premios concebidos como un final, sino como el inicio de una relación sostenida. Generan ecosistemas culturales sólidos y un diálogo internacional continuado con artistas e instituciones.


– También colaboras con el Teatro Real de Madrid. ¿En qué se centra esa colaboración?


El Teatro Real, reconocido recientemente como una de las mejores óperas del mundo, es una institución ejemplar en términos de excelencia artística. Mi implicación ha estado ligada a la reflexión estratégica y al desarrollo de audiencias futuras.
Formo parte del primer comité asesor joven creado por la institución, junto a profesionales de distintos sectores con proyección internacional, con el objetivo de pensar cómo atraer públicos jóvenes y construir el público del futuro sin comprometer el rigor artístico.

«Mi implicación en el Teatro Real ha estado ligada a la reflexión estratégica y al desarrollo de audiencias futuras.»

Alberto Merlo - Head of Programs & operations LOEWE Foundation. Foto Berta Delgado. YANMAG

«Formo parte del primer comité asesor joven creado por la institución»


– Además, ejerces como docente en la European School of Economics. ¿Qué intentas transmitir?


Intento formar perfiles capaces de moverse con solvencia entre creación, institución y contexto económico. La gestión cultural exige criterio, responsabilidad y una comprensión profunda del valor simbólico y social de las artes. Esa es la base de cualquier proyecto cultural serio.


– ¿Cómo es tu tiempo fuera del trabajo?


Sigo muy vinculado a la música y a la lectura. Son espacios necesarios para mantener una relación viva con la práctica artística y no perder la perspectiva.


– Un deseo que te gustaría que se hiciera realidad.


Que instituciones, corporaciones y gobiernos entiendan que apostar por la cultura con rigor y ambición no es un gesto accesorio, sino una decisión estratégica de primer nivel, capaz de generar identidad, confianza y proyección internacional sostenida.

Alberto Merlo - Head of Programs & operations LOEWE Foundation. Foto Berta Delgado. YANMAG

«Deseo que instituciones, corporaciones y gobiernos entiendan que apostar por la cultura con rigor y ambición no es un gesto accesorio»

Más información

Alberto MerloLinkedIn

Fundación LOEWE

________

Escultura cerámica de Gloria García Lorca

Catregory

0 comments

ÚLTIMA PORTADA

Ruth Gabriel y Montse Peidro - Actrices. Foto Berta Delgado. YANMAG
Valerio-Rocco-Director-del-Circulo-de-Bellas-Artes
Ana-Santos-Directora-BNE
Margaryta Yakovenko
El-Barroquista
Miguel Ángel Hernandez
Marta Suarez-Mansilla
En-el-Foco-YANMAG
8 x 8 (infinito x infinito) es un proyecto curatorial de entrevistas a mujeres profesionales del mundo del arte de Andrea Perissinotto en colaboracion con YANMAG
Lina Ávila - Collage Republic - Artista Visual. 8x8 (Infinito por Infinito)

Entradas recientes